
Experiencia e integridad son las palabras que definen a nuestro abuelo. Él es quién pone algo de sensatez y sentido común en nuestras vidas. Sin duda, la experiencia es un grado, y Dieguete la tiene, por tanto, sus opiniones son siempre escuchadas y tenidas en cuenta.
Es como esa brújula que nos guía cuando nos perdemos, como esa linterna que ilumina en la oscuridad, como esa dentadura que ayuda a masticar, como ese sonotone que ayuda a oir, ese marcapasos que ayuda a latir, o ese peluquín que oculta tu verguenza.
Pero no, no os confundais, nuestro abuelo no necesita tales complementos - todavía - y se defiende aun en las pistas de tenis (y de baile) dando leccciones a otros jóvenes impulsivos que luchan por llegar a su clase, estatus y saber estar.
Quizá sea un poco cascarrabias cuando no llegamos a nuestra hora, quizá no le gusten los toros o quizá le cueste decidirse para comprar una puta raqueta; pero le queremos, le respetamos y no podríamos ser los mismos sin el.
Loas al abuelo!!!
1 comentario:
Hemos visto una vez más como de mano de nuestro gran columnista Luis Reyes vuelven a salir trazos y pinceladas escritas, yo diría que de maestro.
Este tío nos conoce tan bien como nuestro abuelo, persona a la cual a descrito de forma sumamente real y a la que hemos de reconocer y respetar por su mezcla de experiencia y cortesia.
Reconozco una vez más el buen trabajo del columnista y agrego mis carcajadas por el comentario del peluquín, el cual esta muy conseguido y deberemos comprobar tanto su rigidez como su moldeabilidad con sendos tirones secos cuando este se haye distraido.
Una cosa más, este que comenta se hace pasar por "b" de bean carracks.
chao amigos.
Publicar un comentario